Cine en casa (II)

En la primera entrada hemos visto el proyector, uno de los dos elementos centrales de nuestro cine en casa. En esta entrada voy a repasar el sonido y la pantalla de proyección.

¿Pantalla de proyección o pared?

Hay quien considera que no es necesaria una pantalla de proyección  A favor de la pared está el precio, la falta de arrugas y la comodidad. En diversos foros se habla de una pintura llamada enigmax para distancias cortas, con la siguiente composición:

  • 1/4 TitanExport Gris Medio 1104.
  • 3/4 Valon Satinado blanco (o Titan Hidralux blanco)

En su contra, es necesario hacer diversas pruebas para encontrar el color adecuado.

Sin embargo, con una pantalla de proyección  las ventajas son un mayor contraste, reflejan la luz de manera uniforme y neutra, y, sobre todo, no es necesaria calibrarla para que se vea perfectamente. A nivel estetico, no dejaremos una pared totalmente lisa, desnuda y posiblemente con un color diferente a las otras 3 paredes de la sala.

La pantalla de proyección es una opción que no debe ser prioritaria en nuestro cine en casa, quiero decir que se puede poner en un futuro, y es mejor invertir antes en un buen receptor de sonido y un buen proyector.

Receptor A/V

Un receptor A/V nos va a permitir dos cosas:

  • El sonido de lo que proyectamos, bien en sonido 5.1 original o simulándolo.
  • Unificar todos los conectores de entrada en una salida, especialmente útil para el proyector, que no tiene muchas entradas.

¿Qué es un receptor A/V?

Un receptor es la mezcla de diversos componentes de audio y video en uno solo. Por un lado es un amplificador de sonido, ya que envía la señal a los altavoces, es la evolución del amplificador o de la etapa de sonido.

Por otro lado es un “aglutinador” de las entradas y salidas de video y audio en un solo dispositivo.

En tercer lugar en los nuevos dispositivos permite la conexión a diferentes servicios de Internet.

El sonido

La característica clave es el sonido envolvente. Este sonido puede ser 5.1 o 7.1, que hacen referencia al número de altavoces de medios y agudos (5 o 7) y el altavoz de graves (1). Pero además está la compatibilidad Dolby o THX, que son los sistemas de sonido. Todos suelen ser compatibles con ambos sistemas.

Los altavoces se tienen que colocar en la parte delantera (2), trasera (2), y central (1). Si es 7.1 los dos restantes son laterales. La caja de graves se puede colocar en cualquier sitio ya que el oído humano no detecta la procedencia de los graves.

Como curiosidad el tamaño de los altavoces depende de los graves, que necesitan más profundidad para un buen sonido, mientras que los medios y agudos no necesitan espacio.

Hay mucha gente que sustituye el altavoz de graves y los delanteros por 2 altavoces de rango completo (tienen graves, medios y agudos). Para ello es necesario que el receptor permita configurarlos como de rango completo –no todos pueden-.

Para que el sonido sea perfecto tenemos que calibrar los altavoces, indicando a que distancia nos encontramos de cada uno de ellos.

El Subwoofer

El altavoz de graves además del .1 sirve para dotar de bajas frecuencias al sonido de nuestro receptor. Muchas personas consideran que es algo sin sentido, que ocupa mucho lugar; en ese caso lo mejor son unos altavoces delanteros de rango completo.

Para aquellos que lo consideran util, existen dos tipos: los pasivos y los activos, mucho más comunes. Los primeros requieren de un amplificador que les de potencia, y todas sus opciones dependen del receptor. Los activos, sin embargo, se conectan a la red eléctrica y al receptor, pudiendo controlar todas sus funciones desde el propio subwoofer.

El subwoofer debe amplificar los sonidos desde 0 hasta los 100-200 Hz. Por supuesto, como no es posible desde 0, cuanto más baja sea la frecuencia, mejor calidad tendrán.

La potencia depende del resto de altavoces. Si son de rango completo, el subwoofer no necesita mucha potencia, pero si son pequeños (satélites), lo ideal es que disponga de más potencia.

Como curiosidad, normalmente un mayor tamaño del subwoofer implica un mejor sonido.

Vídeo

Todos los receptores cuentan con diversas entradas de video, normalmente HDMI y 1 o 2 salidas HDMI. Todos los dispositivos estarán conectados a las entradas del receptor (consola, sintonizador de televisión, DVD/Blu-ray,….)

En la salida conectaremos nuestro proyector. Si tenemos 2 salidas de video podremos conectar una a nuestra televisión y otra a nuestro proyector, pero esto no es un problema ya que siempre podemos usar un duplicador de señal HDMI. Así podremos todos los dispositivos tanto en nuestra televisión como en nuestro proyector sin tener que enchufar o desenchufar nada. Además si dispone de Standby pass-thru, no necesitamos conectar el receptor cuando, por ejemplo, queramos usar el televisor con la consola.

Por la duración de estos dispositivos es conveniente que el receptor cumpla con el requisito HDMI 1.4, que permite las nuevas características de video (3d, 24p, 4k).

Otros

Muchos receptores cuentan ya con conexión de red para servicios de streaming como Spotify.

También se están imponiendo los dispositivos con Bluetooth o con funcionalidad AirPlay (para poder conectar con dispositivos de Apple para reproducir audio o video).

Conectores USB: Igual que en las televisiones, permiten la reproducción de video o audio desde el pen-drive.

Canal de retorno de sonido (ARC): permite al televisor devolver el sonido al AV por el mismo cable HDMI desde el cual éste le manda la señal de vídeo. Esto es útil si queremos escuchar por el receptor el audio del TDT o cualquier servicio integrado en el televisor.

Alternativas a los receptores A/V

Las barras de sonido

No son recomendables en abosluto para un sistema de cine en casa por muchos motivos. En primer lugar la calidad, no es un sonido real 5.1 (o 7.1).

En segundo lugar no tienen salida de video, solo manejan el audio.

En tercer lugar no tienen potencia suficiente, son un buen sistema para una television, pero no para un sistema de cine en casa.

Sistemas compactos multicanal

Son los conjuntos que aparecen en las tiendas como sistemas “home cinema” y que integran amplificador, altavoces e incluso reproductor de DVD. Este tipo de equipos presentan claras ventajas ya que su instalación y puesta en marcha suele ser sencilla y rápida.

El principal problema de estos equipos suele ser su calidad, no muy buena.

También suelen usar conexiones propietarias, por lo que es difícil aprovechar los altavoces en un futuro, o encontrar recambios si no es en la propia casa.

Son mejores que las barras de sonido por muchos motivos, pero no son la mejor opción. Si estamos buscando un buen sonido es mejor invertir en un receptor A/V más altavoces separados que además siempre podremos ir reutilizando cuando ampliemos nuestro equipo. Ojo, esto tan solo quiere decir que es mejor invertir en un sistema de componentes separados si tenemos la posibilidad de hacerlo -por presupuesto, espacio, …-, especialmente si nos vamos ya a equipos de calidad. Pero son perfectamente validos para aquellos usuarios que quieren tener un sistema sencillo, con un reproductor de vídeo (USB y disco óptico) y que no quieran calibrar altavoces o simplemente no aspiren a más en un futuro.

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